Saturday, November 23, 2019

EL DIARIO DE LA ISLA BESTIA



EL DIARIO DE LA ISLA BESTIA

Autor: Carlos Caribe
Ilustración: Jael Amaru
En homenaje a la guionista
 Josie Campbell
Y a la ilustradora Rae Geiger


One-shot para el concurso en She-ra y los memes del poder

Iniciando bitácora, día 1. Es temprano en la mañana, procedo a dejar registro de la experiencia. Luego de aterrizar y dejarme en la playa, estimo que al noroeste de la isla, la nave hordiana que me trajo hasta aquí se retiró. No me dejaron provisiones, y tampoco quisieron darme datos detallados sobre el lugar, sólo me indicaron su nombre: Isla Bestia. Observé que los tripulantes de la nave  evidenciaban ansiedad y prisa por irse. Una joven cadete, parte del equipo de custodia que guardó absoluto silencio a lo largo del  trayecto, me miró fijamente a los ojos antes de irse, y con una triste expresión en el rostro que me parecería de compasión, me dijo brevemente: “suerte”. Le hubiera ofrecido una minicomida para que no se sintiera mal, pero sólo tenía a la mano lo que llevaba puesto. Todo este asunto confuso pasó demasiado de prisa, aun no puedo entenderlo.

Inicio exploración en las orillas de la playa. Aun siento algo de malestar por el electroshock, y me desplazo con dificultad; sin embargo espero recobrar la fuerza física pronto, ya que el nivel de la descarga recibida no era letal, porque el arma estaba graduada para paralizar, aunque no deja de ser algo sumamente doloroso...  A simple vista puedo observar estructuras que asemejan grandes rocas, pero una observación más detallada deja en evidencia que son restos de construcciones antiguas, y especulo que de los primeros, aunque están recubiertas de algún un tipo de musgo que me es desconocido; tal vez alguna nueva especie botánica autóctona de la isla. Hay poca visibilidad al interior de la isla, la iluminación es escasa. Escucho ruidos a lo lejos, parecen mezclar sonidos de animales y sonidos artificiales de maquinas. Pueden existir especies nunca antes vistas. ¡Sería emocionante descubrirlas! Si las descubro por vez primera para la ciencia… ¡le puedo poner el nombre que quiera! Es mi derecho como científica. Si es una nueva especie arácnida, le pondría Scorpia Carmesírense; y si es algún nuevo tipo de coleóptero, le pondría Emily Verdusquina; y si es una nueva especie felina...  Repentinamente siento malestar, algo fuerte me presiona el pecho y siento humedad en los ojos. Fin de la comunicación.

Día 2, continuando registro. Es el segundo día en la Isla Bestia, pero para identificar mejor el tiempo de mí estadía en esta isla, por la poca iluminación natural existente, y a manera de control cronológico más eficiente, usaré como referencia el ciclo de las mareas. Me he adentrado en la isla buscando fuentes de agua dulce, o al menos material combustible que me sirva para generar energía calórica suficiente para evaporar y condensar el agua salada del mar, para hacerla potable. Podría intentarlo con luz solar, pero unas nubes permanentes impiden que la luz entre fácilmente a la isla, debe ser por eso que las especies vegetales son tan escasas en este lugar, además que ese lento proceso no me daría las cantidades de agua condensada y luego filtrada que requiero con urgencia. En este momento estoy algo descompensada porque no me he hidratado desde que llegué a la isla. He perdido en alguna parte de la playa mi mascara de soldadura, no recuerdo donde, pero mi prioridad ahora es encontrar el agua. Puedo ver que algo se mueve entra las rocas, voy a acercarme a observar de qué se trata, ¡es tan emocionante! Huy, es como una serpiente cibernética, se parece a los extraños híbridos animales de los primeros. ¡Qué lindo espécimen! Voy a tomarlo para observarlo con mayor detalle… ¡Ouch! ¡Me ha mordido la mano! ¡Eres una mala chica! Voy a ponerte en el suelo pequeña culebrita para que regreses con los tuyos.

Me duele la mano, espero que esa especie no sea venenosa, no podría crear un antídoto a tiempo, no tengo las herramientas para ello, aunque los seres híbridos de los primeros no han mostrado desarrollar ese tipo de armas bioquímicas, pero se trata de especie nuevas…. No quiero pensar en eso, debo continuar, tengo sed, y la fatiga me domina… En alguna parte de la isla debe haber agua, es una simple deducción lógica; si hay animales, aunque sean híbridos, sus partes orgánicas necesitan agua para sobrevivir, al menos que su compuesto molecular no esté basado en el carbono… !Algo que sería increíble! ¡Fascinante! Aunque… eso implicaría que no podría sobrevivir… Mmmm, pero definitivamente, sería fascisnaaanteee…  
  
Ya es algo tarde… Aun no consigo agua… Mi cuerpo se debilita, estoy algo mareada y mi garganta está seca. Debo seguir caminando, aunque mi cabello se está llenando del barro del lugar, pero no importa, los objetivos vitales son más importantes que los estéticos. Tengo sed, mucha sed… No quiero pensar en eso… No debo pensar en eso… No debo pensar en eso… No debo pensar en eso…. ¡Un momento! Siento algo blando en los pies… ¿Lodo? ¡Ah! ¡AGUA!!! JAJAJAJAJA. ¿Pero cómo? ¡Por supuesto! El calor del funcionamiento de estas estructuras tecnológicas de los primeros condensa la humedad de la neblina que viene del mar, y el agua cae por efecto de la gravedad al suelo producto de la condensación, formando el lodo. Pero no quiero beber barro… ¡Ya sé! Haré un filtro con la tela de mi overol, para eliminar el material mineral del agua, luego la herviré para acabar con posibles elementos biológicos nocivos y hacerla potable… ¿Pero como la caliento? Mmmm, voy a tocar esta estructura por donde corre el agua… Ouch, está muy caliente… Perfecto, ahora necesito un recipiente conductor de calor… Mmmm, veo en el suelo como unos cráneos fosilizados de insectos gigantes tecnológicos… ¡Es perfecto! Al fin tendré agua… Mmm, me gusta este fósil en particular, es semejante a una abeja o avispa, creo que lo usaré como mascara de protección en sustitución de la máscara de soldar. 

Nuevo Registro, tercer ciclo de la marea. Hace varios días que no tomo notas; debo economizar la energía de la batería del grabador lo más que pueda, y es necesario ocupar mí tiempo en la búsqueda de alimentos. No hay árboles frutales, huevos de aves o reptiles u otros animales que pueda consumir para aportar los nutrientes que necesito. Podría buscar pescar en la playa, pero los animales marinos parece que no quieren acercase a la isla, puede ser que la extraña señal que escucho cada vez más fuerte los aleje. He descubierto un nativo, parece de sexo masculino de mediana edad, no puedo determinar si es un elemento hostil, pero observo que recolecta y almacena insectos para alimentarse. Los insectos son ricos en proteínas, aunque su sabor es algo… peculiar. Sin embargo mi estómago me exige olvidar esos detalles secundarios.

He logrado sustraer algunos insectos que almacenaba el nativo sin que éste se percatara. Escogí los ejemplares más pequeños, porque al menos estéticamente compensan su peculiar sabor al paladar. Son algo salados, pero después de varios días sin comer, es como si comiera pastel de chocolate. Ahora con suministros de agua y comida, puedo avanzar en la exploración de la isla, debo aprovechar el tiempo lo mejor posible, ya que mi compañero de laboratorio ya debe haberse percatado de mi ausencia, y estoy segura que pronto vendrá a rescatarme, así que debo aprovechar el poco tiempo que dure en esta isla para recabar datos importantes, de seguro Hordak se sorprenderá… Mmmm… Él es la única persona que he conocido que escucha con atención todo lo que digo, y siempre muestra interés por mis descubrimientos, sin importar que tan pequeños o relevantes sean para sus intereses, no mostrando hastío o condescendencia con lo que le digo, como hacen todos. Las personas creen que no me percato de esos detalles, de esas muestras de que no escajo en lo que piensan, dicen o sienten, pero sí, me doy cuenta, sólo que no le doy demasiada importancia, y respondo con una sonrisa, porque la ciencia es lo primero y lo demás es irrelevante. Sin embargo en el caso de Hordak, ambos amamos la ciencia, y aunque él usa ese conocimiento para guerra, aún así… me alegra haber encontrado finalmente a un compañero de laboratorio. Él vendrá pronto a buscarme, y por eso debo apresurarme en mi investigación.    

Ciclo de la marea 10. He tenido tiempo de ir observando y catalogando las diversas criaturas que habitan en la isla, aprovechando el tiempo disponible de forma eficiente ya que Hordak aun no ha llegado... Todas tienen en común poseer un vínculo con la tecnología de los primeros, siendo  como cyborgs. Son especies depredadoras, cada una más letal que la otra… ¡Increíble!  Sin embargo hoy encontré una criatura cibernética de los primeros que extrañamente no se mostró hostil a mi presencia, un cuadrúpedo de enorme tamaño con una gran boca con colmillos trituradores y no desgarradores, lo que hace pensar que no es una especie depredadora. Es algo impresionante, logré que me aceptara al punto de poder examinarle la boca con detenimiento; parecía tener alguna especie de dolencia en uno de sus dientes, que logré solucionar por fortuna al colocarle unas barras tecnológicas de los primeros que encontré en la zona, y que le aminoran el dolor que sentía en su boca. Ahora se convirtió en un gran apoyo, y lo uso como vehículo para desplazarme con más rapidez y seguridad por la isla, ya que los otros animales depredadores perecen temerle, y gracias a eso podré ir finalmente ir al centro de la isla, de donde emana la señal que cada día escucho más fuerte.

Ciclo de la marea 17. Me he adentrado aun más en la isla, acercándome a su centro. La señal que  escucho es cada vez más fuerte y clara. He encontrado criaturas totalmente orgánicas distintas a las tecnológicas de la isla, no son autóctonas, y tal parece que son de algún modo asimiladas por el sistema tecnológico de la isla, por una especie de tentáculos conductores que especulo se conectan a sus centros neurológicos. Los seres se postran en el suelo rodeados de estos tentáculos, parece que estuvieran invernando o incluso muriendo lentamente, en un proceso lento de digestión. Por vez primera siento algo de miedo… ¿Ese es el destino fatal de todos los seres que llegan a esta isla? Recuerdo que Hordak siempre indicaba que el máximo castigo posible para alguien era ser desterrado a esta isla…  No quiero pensar en eso, porque afecta mi rendimiento psíquico, pero me resulta paradójico que Catra me haya enviado al sitio de donde previamente la había salvado de ir… ¿Mis cálculos sobre la amistad de Catra eran equivocados? ¿Cuál era la variable que falló en mi formula? A ver… Amistad es igual a la magnitud del deseo reciproco de procurar bienestar entre dos o más personas. Se supone que se recibe proporcionalmente lo que se ofrece, como una ley universal de equivalencias; pero desde que entré al sanctum de Hordak, Catra dejó de hablarme… ¡Pero eso es irracional! No he dejado de ayudarla en todo lo que he podido, y siempre me preocupé por su bienestar. No entiendo, debería ser reciproco… Es demasiado complicado, no logro entender…  Pero Hordak es diferente, estoy segura que él sí responde recíprocamente a mi afecto y preocupación por su bienestar, y el resultado será como indica mi ecuación. Pero… ha tardado en venir a buscarme… Comienzo a sentir humedad en mis ojos, cubro mi rostro con la máscara para ocultarla, aunque es irracional, ya que nadie me observa, pero eso me hace sentir mejor. Qué mundo tan complicado el de los sentimientos, son tan impredecibles… Por eso a veces prefiero a la máquinas, porque sé perfectamente que esperar de ellas…

Ciclo de la marea 22. Luego de abastecerme sustrayendo deliciosas minicomidas de las que almacena el extraño humanoide salvaje que también habita este ecosistema, he llegado finalmente al centro de la isla. Es extraño, pero los tentáculos asimiladores parecen estar más presentes y activos en esta parte de la isla, donde la señal es muy fuerte, casi ensordecedora. Creo que una vez el nativo primitivo intentó comunicarse conmigo, parece que domina algo del leguaje etheriano común de los reinos, pero la verdad prefiero tener cautela con un desconocido y mantener la distancia. Sin embargo gracias a él descubrí algo muy importante para mi sobrevivencia, aparte de los ricos insectos que recolecta por supuesto, y es que extrañamente este humanoide no ha sido asimilado como los otros seres, y por lo poco que pude ver, su comportamiento es combativo y voluntarioso, eso me hace deducir que ese fenómeno está vinculado a un componente psíquico como es la fuerza de voluntad. Otra evidencia que ratifica mi teoría, es que cuando recuerdo fugazmente lo sucedido con Catra, los tentáculos se acercan a mí, lo que implica que buscan las emociones tristes como indicadores de vulnerabilidad, y eso me llena de esperanza de poder eludir la asimilación de la isla. La fórmula para contrarrestar los tentáculos es dejarme llevar enteramente por mi pasión por el conocimiento, eso evitará que caiga en depresión, y los alejará de mí. Debo bloquear todo recuerdo triste en mi mente; debo olvidar mi pasado y pensar en lo único que es seguro y certero para mí, que es mi querida ciencia.

Ciclo de la marea 29. En el centro de la isla existe una enorme edificación de los primeros, de ahí emana la señal. He descubierto un pasadizo que conduce a una central de datos del planeta. La cantidad de información que existe en esta central es increíble. He descubierto cosas que jamás en la vida hubiera pensado que podían existir. Lo que más me ha impresionado es el “Corazón de Etheria”, un dispositivo captador, procesador y acumulador de energía mágica, vinculada a las piedras rúnicas y a la espada de She-Ra, que canaliza todo ese poder a través de las princesas y la propia She-Ra. Según mis cálculos este artilugio ha absorbido la mayor parte de la energía mágica del planeta, y representa un arma con un poder destructivo inconmensurable. De seguro a Hordak le hubiera encantado saber de esto… Hordak… Después de tanto tiempo concluyo que él también me abandonó. Soy un desecho, alguien reemplazable para él. Sé que no debo pensar en eso, pero no puedo evitarlo. Corro peligro de ser asimilada, debo concentrarme en los datos, sólo pensar en los datos, amar solamente a los datos…

Ciclo de la marea 33. Estoy herida. Tratando de escalar por las altas paredes de la central de datos de los primeros, buscando una fuente de energía alterna para recargar mi grabador, he resbalado y no he tenido lugar de donde sujetarme para evitar la caída. Siento un profundo dolor en mi pierna izquierda, no creo que sea una fractura, pero me dejará inutilizada por un buen rato. Estoy sola, inerte en el suelo, no tengo a nadie que me cuide, la única compañía es ese sonido ensordecedor de la señal… Recuerdo cuando cuidé de Hordak antes de crear su nueva armadura; se veía tan vulnerable, que él realmente necesitaba de mí más allá del portal, y fue un sensación maravillosa que nunca había experimentado antes; me dio mucha alegría sentirme útil para alguien, más allá de las máquinas o inventos que podía proporcionar. Ahora en este momento necesito de Hordak, pero no está para mí, me ha dejado sola, abandonada en esta isla. Ya a estas alturas debió conocer de mi ausencia, pero al parecer sólo era una herramienta para él… Todos me usan, incluso los de la Rebelión que decían ser mis amigos, sólo querían mis conocimientos científicos para su lucha. Ellos creen que no me percato de los detalles, pero sí lo hago. Sonreían condescendientemente o con algo de pena ajena cuando quería decirles algo que me resultaba importante. Mermista me decía la princesa Nerd,  Perfuma consideraba “un reto” compartir conmigo, y Bow que era el que mejor me comprendía y compartía mis intereses, siempre resaltaba a los otros la utilidad que tenía tenerme con ellos, como queriendo decir que valía la pena hacer un sacrificio de aceptarme en su grupo, por eso les fue fácil abandonarme en la Zona del Terror. Igual lo hizo Catra, que dijo ser mi amiga, y sólo quería lo mismo que el resto… Pero Hordak era diferente… Muchas veces conversamos largamente sobre cosas que no tenían nada que ver con la guerra o las armas. Me miraba fijamente con esos intensos ojos rojos que se perdían en el infinito, y me hacían pesar en las maravillas que había contemplado en el vasto universo. Me habló de las estrellas, de los agujeros negros, de las nebulosas, de los cometas, cosas que jamás había imaginado que existieran, podía verlos a través de sus ojos, todo esa maravilla por descubrir.  Él estaba recluido en su laboratorio, aislado del mundo, y me vi a mí misma reflejada en él, sola en Dryl con las maquinas desde muy pequeña, siendo mi único contacto humano mis sirvientes. Sus ataques de ira y de rabia muchas veces me incomodaban, pero comprendía su dolor, no me podía enfadar con él, ni alejarme de su lado, porque necesitaba que lo ayudara, y que él me ayudara también. Sus defectos eran su dolor, pero para mí su imperfección era hermosa, porque me invitaba a conocerla, a explorar sus potencialidades, a hacerla parte de una nueva forma de vivir y ser feliz en la diferencia. Siento como mis ojos se humedecen, como surgen de ellos lo que llaman lagrimas. Esta vez no quiero colocarme la máscara, no quiero ocultarlos…  Todo acabó, fue una mera ilusión… No comprendo a la gente, sólo me tengo a mí misma, y mi pasión por la ciencia… Los tentáculos comienzan a rodear mi cuerpo, pero haré que se retiren, porque hoy no caeré, no seré parte de la isla, necesito ser yo misma para crecer en mis conocimientos. Lo siento isla, pero no seré parte de ti, quiero conocer todos tus secretos, porque eso le da sentido a mi vida.  ¡Voy a seguir recabando hasta el último dato que ocultas! ¡Ya verás! No tendrás nada escondido para mí, ¡porque soy la princesa de Dryl! Y soy muy buena averiguando cosas... JAJAJAJA. Mañana sanará esta pierna, y regresaré con esperanza a mi mundo de investigación, porque ahora comprendo que sólo existe un amor posible para mí, y a él me entrego por completo.

Ciclo de marea 37. Confirmo que el mundo exterior aun existe, ¡encontré princesas!