EL DIARIO DE LA ISLA BESTIA
EL DIARIO DE LA ISLA BESTIA
Autor: Carlos Caribe
Ilustración: Jael
Amaru
En homenaje a la
guionista
Josie Campbell
Y a la ilustradora Rae
Geiger
One-shot para el concurso en She-ra y los memes del poder
Iniciando bitácora, día 1. Es temprano en la mañana, procedo a
dejar registro de la experiencia. Luego de aterrizar y dejarme en la playa, estimo
que al noroeste de la isla, la nave hordiana que me trajo hasta aquí se retiró.
No me dejaron provisiones, y tampoco quisieron darme datos detallados sobre el
lugar, sólo me indicaron su nombre: Isla Bestia. Observé que los tripulantes de
la nave evidenciaban ansiedad y prisa por
irse. Una joven cadete, parte del equipo de custodia que guardó absoluto
silencio a lo largo del trayecto, me
miró fijamente a los ojos antes de irse, y con una triste expresión en el
rostro que me parecería de compasión, me dijo brevemente: “suerte”. Le hubiera
ofrecido una minicomida para que no se sintiera mal, pero sólo tenía a la mano
lo que llevaba puesto. Todo este asunto confuso pasó demasiado de prisa, aun no
puedo entenderlo.
Inicio exploración en las orillas
de la playa. Aun siento algo de malestar por el electroshock, y me desplazo con
dificultad; sin embargo espero recobrar la fuerza física pronto, ya que el
nivel de la descarga recibida no era letal, porque el arma estaba graduada para
paralizar, aunque no deja de ser algo sumamente doloroso... A simple vista puedo observar estructuras que
asemejan grandes rocas, pero una observación más detallada deja en evidencia que
son restos de construcciones antiguas, y especulo que de los primeros, aunque están
recubiertas de algún un tipo de musgo que me es desconocido; tal vez alguna
nueva especie botánica autóctona de la isla. Hay poca visibilidad al interior
de la isla, la iluminación es escasa. Escucho ruidos a lo lejos, parecen mezclar
sonidos de animales y sonidos artificiales de maquinas. Pueden existir especies
nunca antes vistas. ¡Sería emocionante descubrirlas! Si las descubro por vez
primera para la ciencia… ¡le puedo poner
el nombre que quiera! Es mi derecho como científica. Si es una nueva especie arácnida,
le pondría Scorpia Carmesírense; y si es algún nuevo tipo de coleóptero, le
pondría Emily Verdusquina; y si es una nueva especie felina... Repentinamente siento malestar, algo fuerte me
presiona el pecho y siento humedad en los ojos. Fin de la comunicación.
Día 2, continuando registro. Es el segundo día en la Isla Bestia,
pero para identificar mejor el tiempo de mí estadía en esta isla, por la poca
iluminación natural existente, y a manera de control cronológico más eficiente, usaré como
referencia el ciclo de las mareas. Me he adentrado en la isla buscando fuentes
de agua dulce, o al menos material combustible que me sirva para generar
energía calórica suficiente para evaporar y condensar el agua salada del mar,
para hacerla potable. Podría intentarlo con luz solar, pero unas nubes permanentes
impiden que la luz entre fácilmente a la isla, debe ser por eso que las
especies vegetales son tan escasas en este lugar, además que ese lento proceso no me daría las cantidades de agua condensada y luego filtrada que requiero con urgencia. En
este momento estoy algo descompensada porque no me he hidratado desde que
llegué a la isla. He perdido en alguna parte de la playa mi mascara de
soldadura, no recuerdo donde, pero mi prioridad ahora es encontrar el agua. Puedo
ver que algo se mueve entra las rocas, voy a acercarme a observar de qué se
trata, ¡es tan emocionante! Huy, es como una serpiente cibernética, se parece a los extraños híbridos animales de los primeros. ¡Qué lindo espécimen! Voy a
tomarlo para observarlo con mayor detalle… ¡Ouch! ¡Me ha mordido la mano! ¡Eres
una mala chica! Voy a ponerte en el suelo pequeña culebrita para que regreses
con los tuyos.
Me duele la mano, espero que esa
especie no sea venenosa, no podría crear un antídoto a tiempo, no tengo las
herramientas para ello, aunque los seres híbridos de los primeros no han
mostrado desarrollar ese tipo de armas bioquímicas, pero se trata de especie
nuevas…. No quiero pensar en eso, debo continuar, tengo sed, y la fatiga me
domina… En alguna parte de la isla debe haber agua, es una simple deducción
lógica; si hay animales, aunque sean híbridos, sus partes orgánicas necesitan
agua para sobrevivir, al menos que su compuesto molecular no esté basado en el
carbono… !Algo que sería increíble! ¡Fascinante! Aunque… eso implicaría que no
podría sobrevivir… Mmmm, pero definitivamente, sería fascisnaaanteee…
Ya es algo tarde… Aun no consigo
agua… Mi cuerpo se debilita, estoy algo mareada y mi garganta está seca. Debo
seguir caminando, aunque mi cabello se está llenando del barro del lugar, pero
no importa, los objetivos vitales son más importantes que los estéticos. Tengo
sed, mucha sed… No quiero pensar en eso… No debo pensar en eso… No debo pensar
en eso… No debo pensar en eso…. ¡Un momento! Siento algo blando en los pies…
¿Lodo? ¡Ah! ¡AGUA!!! JAJAJAJAJA. ¿Pero cómo? ¡Por supuesto! El calor del
funcionamiento de estas estructuras tecnológicas de los primeros condensa la
humedad de la neblina que viene del mar, y el agua cae por efecto de la
gravedad al suelo producto de la condensación, formando el lodo. Pero no quiero
beber barro… ¡Ya sé! Haré un filtro con la tela de mi overol, para eliminar el
material mineral del agua, luego la herviré para acabar con posibles elementos
biológicos nocivos y hacerla potable… ¿Pero como la caliento? Mmmm, voy a tocar
esta estructura por donde corre el agua… Ouch, está muy caliente… Perfecto,
ahora necesito un recipiente conductor de calor… Mmmm, veo en el suelo como unos cráneos fosilizados de insectos gigantes tecnológicos… ¡Es perfecto! Al fin
tendré agua… Mmm, me gusta este fósil en particular, es semejante a una abeja o avispa, creo
que lo usaré como mascara de protección en sustitución de la máscara de
soldar.
Nuevo Registro, tercer ciclo de la marea. Hace varios días que no
tomo notas; debo economizar la energía de la batería del grabador lo más que
pueda, y es necesario ocupar mí tiempo en la búsqueda de alimentos. No hay
árboles frutales, huevos de aves o reptiles u otros animales que pueda consumir
para aportar los nutrientes que necesito. Podría buscar pescar en la playa,
pero los animales marinos parece que no quieren acercase a la isla, puede ser
que la extraña señal que escucho cada vez más fuerte los aleje. He descubierto
un nativo, parece de sexo masculino de mediana edad, no puedo determinar si es
un elemento hostil, pero observo que recolecta y almacena insectos para
alimentarse. Los insectos son ricos en proteínas,
aunque su sabor es algo… peculiar. Sin embargo mi estómago me exige olvidar
esos detalles secundarios.
He logrado sustraer algunos
insectos que almacenaba el nativo sin que éste se percatara. Escogí los
ejemplares más pequeños, porque al menos estéticamente compensan su peculiar sabor
al paladar. Son algo salados, pero después de varios días sin comer, es como si
comiera pastel de chocolate. Ahora con suministros de agua y comida, puedo
avanzar en la exploración de la isla, debo aprovechar el tiempo lo mejor
posible, ya que mi compañero de laboratorio ya debe haberse percatado de mi
ausencia, y estoy segura que pronto vendrá a rescatarme, así que debo
aprovechar el poco tiempo que dure en esta isla para recabar datos importantes,
de seguro Hordak se sorprenderá… Mmmm… Él es la única persona que he conocido
que escucha con atención todo lo que digo, y siempre muestra interés por mis
descubrimientos, sin importar que tan pequeños o relevantes sean para sus
intereses, no mostrando hastío o condescendencia con lo que le digo, como hacen
todos. Las personas creen que no me percato de esos detalles, de esas muestras
de que no escajo en lo que piensan, dicen o sienten, pero sí, me doy cuenta, sólo
que no le doy demasiada importancia, y respondo con una sonrisa, porque la
ciencia es lo primero y lo demás es irrelevante. Sin embargo en el caso de
Hordak, ambos amamos la ciencia, y aunque él usa ese conocimiento para guerra,
aún así… me alegra haber encontrado finalmente a un compañero de laboratorio.
Él vendrá pronto a buscarme, y por eso debo apresurarme en mi investigación.
Ciclo de la marea 10. He tenido tiempo de ir observando y
catalogando las diversas criaturas que habitan en la isla, aprovechando el
tiempo disponible de forma eficiente ya que Hordak aun no ha llegado... Todas tienen
en común poseer un vínculo con la tecnología de los primeros, siendo como cyborgs. Son especies depredadoras, cada
una más letal que la otra… ¡Increíble! Sin
embargo hoy encontré una criatura cibernética de los primeros que extrañamente no
se mostró hostil a mi presencia, un cuadrúpedo de enorme tamaño con una gran
boca con colmillos trituradores y no desgarradores, lo que hace pensar que no
es una especie depredadora. Es algo impresionante, logré que me aceptara al
punto de poder examinarle la boca con detenimiento; parecía tener alguna especie
de dolencia en uno de sus dientes, que logré solucionar por fortuna al colocarle
unas barras tecnológicas de los primeros que encontré en la zona, y que le aminoran
el dolor que sentía en su boca. Ahora se convirtió en un gran apoyo, y lo uso como
vehículo para desplazarme con más rapidez y seguridad por la isla, ya que los
otros animales depredadores perecen temerle, y gracias a eso podré ir finalmente
ir al centro de la isla, de donde emana la señal que cada día escucho más
fuerte.
Ciclo de la marea 17. Me he adentrado aun más en la isla,
acercándome a su centro. La señal que escucho es cada vez más fuerte y
clara. He encontrado criaturas totalmente orgánicas distintas a las tecnológicas
de la isla, no son autóctonas, y tal parece que son de algún modo asimiladas
por el sistema tecnológico de la isla, por una especie de tentáculos
conductores que especulo se conectan a sus centros neurológicos. Los seres se
postran en el suelo rodeados de estos tentáculos, parece que estuvieran
invernando o incluso muriendo lentamente, en un proceso lento de digestión. Por
vez primera siento algo de miedo… ¿Ese es el destino fatal de todos los seres
que llegan a esta isla? Recuerdo que Hordak siempre indicaba que el máximo
castigo posible para alguien era ser desterrado a esta isla… No quiero pensar en eso, porque afecta mi
rendimiento psíquico, pero me resulta paradójico que Catra me haya enviado al
sitio de donde previamente la había salvado de ir… ¿Mis cálculos sobre la
amistad de Catra eran equivocados? ¿Cuál era la variable que falló en mi
formula? A ver… Amistad es igual a la magnitud del deseo reciproco de procurar
bienestar entre dos o más personas. Se supone que se recibe proporcionalmente
lo que se ofrece, como una ley universal de equivalencias; pero desde que entré
al sanctum de Hordak, Catra dejó de hablarme… ¡Pero eso es irracional! No he
dejado de ayudarla en todo lo que he podido, y siempre me preocupé por su
bienestar. No entiendo, debería ser reciproco… Es demasiado complicado, no
logro entender… Pero Hordak es
diferente, estoy segura que él sí responde recíprocamente a mi afecto y
preocupación por su bienestar, y el resultado será como indica mi ecuación.
Pero… ha tardado en venir a buscarme… Comienzo a sentir humedad en mis ojos,
cubro mi rostro con la máscara para ocultarla, aunque es irracional, ya que
nadie me observa, pero eso me hace sentir mejor. Qué mundo tan complicado el de
los sentimientos, son tan impredecibles… Por eso a veces prefiero a la
máquinas, porque sé perfectamente que esperar de ellas…
Ciclo de la marea 22. Luego de abastecerme sustrayendo deliciosas
minicomidas de las que almacena el extraño humanoide salvaje que también habita
este ecosistema, he llegado finalmente al centro de la isla. Es extraño, pero los
tentáculos asimiladores parecen estar más presentes y activos en esta parte de
la isla, donde la señal es muy fuerte, casi ensordecedora. Creo que una vez el nativo
primitivo intentó comunicarse conmigo, parece que domina algo del leguaje
etheriano común de los reinos, pero la verdad prefiero tener cautela con un
desconocido y mantener la distancia. Sin embargo gracias a él descubrí algo muy
importante para mi sobrevivencia, aparte de los ricos insectos que recolecta por
supuesto, y es que extrañamente este humanoide no ha sido asimilado como los
otros seres, y por lo poco que pude ver, su comportamiento es combativo y
voluntarioso, eso me hace deducir que ese fenómeno está vinculado a un
componente psíquico como es la fuerza de voluntad. Otra evidencia que ratifica mi teoría, es que cuando recuerdo fugazmente lo
sucedido con Catra, los tentáculos se acercan a mí, lo que implica que buscan
las emociones tristes como indicadores de vulnerabilidad, y eso me llena de esperanza de poder eludir la asimilación de la isla. La fórmula para
contrarrestar los tentáculos es dejarme llevar enteramente por mi pasión por el
conocimiento, eso evitará que caiga en depresión, y los alejará de mí. Debo
bloquear todo recuerdo triste en mi mente; debo olvidar mi pasado y pensar en lo
único que es seguro y certero para mí, que es mi querida ciencia.
Ciclo de la marea 29. En el centro de la isla existe una enorme
edificación de los primeros, de ahí emana la señal. He descubierto un pasadizo
que conduce a una central de datos del planeta. La cantidad de información que
existe en esta central es increíble. He descubierto cosas que jamás en la vida
hubiera pensado que podían existir. Lo que más me ha impresionado es el “Corazón
de Etheria”, un dispositivo captador, procesador y acumulador de energía mágica,
vinculada a las piedras rúnicas y a la espada de She-Ra, que canaliza todo ese
poder a través de las princesas y la propia She-Ra. Según mis cálculos este
artilugio ha absorbido la mayor parte de la energía mágica del planeta, y
representa un arma con un poder destructivo inconmensurable. De
seguro a Hordak le hubiera encantado saber de esto… Hordak… Después de tanto
tiempo concluyo que él también me abandonó. Soy un desecho, alguien
reemplazable para él. Sé que no debo pensar en eso, pero no puedo evitarlo.
Corro peligro de ser asimilada, debo concentrarme en los datos, sólo pensar en
los datos, amar solamente a los datos…
Ciclo de la marea 33. Estoy herida. Tratando de escalar por las altas
paredes de la central de datos de los primeros, buscando una fuente de energía
alterna para recargar mi grabador, he resbalado y no he tenido lugar de donde
sujetarme para evitar la caída. Siento un profundo dolor en mi pierna
izquierda, no creo que sea una fractura, pero me dejará inutilizada por un buen
rato. Estoy sola, inerte en el suelo, no tengo a nadie que me cuide, la única
compañía es ese sonido ensordecedor de la señal… Recuerdo cuando cuidé de
Hordak antes de crear su nueva armadura; se veía tan vulnerable, que él realmente
necesitaba de mí más allá del portal, y fue un sensación maravillosa que nunca
había experimentado antes; me dio mucha alegría sentirme útil para alguien, más
allá de las máquinas o inventos que podía proporcionar. Ahora en este momento necesito
de Hordak, pero no está para mí, me ha dejado sola, abandonada en esta isla. Ya
a estas alturas debió conocer de mi ausencia, pero al parecer sólo era una
herramienta para él… Todos me usan, incluso los de la Rebelión que decían ser
mis amigos, sólo querían mis conocimientos científicos para su lucha. Ellos
creen que no me percato de los detalles, pero sí lo hago. Sonreían
condescendientemente o con algo de pena ajena cuando quería decirles algo que
me resultaba importante. Mermista me decía la princesa Nerd, Perfuma consideraba “un reto” compartir
conmigo, y Bow que era el que mejor me comprendía y compartía mis intereses,
siempre resaltaba a los otros la utilidad que tenía tenerme con ellos, como queriendo
decir que valía la pena hacer un sacrificio de aceptarme en su grupo, por eso les fue
fácil abandonarme en la Zona del Terror. Igual lo hizo Catra, que dijo ser mi
amiga, y sólo quería lo mismo que el resto… Pero Hordak era diferente… Muchas
veces conversamos largamente sobre cosas que no tenían nada que ver con la
guerra o las armas. Me miraba fijamente con esos intensos ojos rojos que se
perdían en el infinito, y me hacían pesar en las maravillas que había
contemplado en el vasto universo. Me habló de las estrellas, de los agujeros
negros, de las nebulosas, de los cometas, cosas que jamás había imaginado que
existieran, podía verlos a través de sus ojos, todo esa maravilla por descubrir.
Él estaba recluido en su laboratorio, aislado
del mundo, y me vi a mí misma reflejada en él, sola en Dryl con las maquinas desde
muy pequeña, siendo mi único contacto humano mis sirvientes. Sus ataques de ira
y de rabia muchas veces me incomodaban, pero comprendía su dolor, no me podía
enfadar con él, ni alejarme de su lado, porque necesitaba que lo ayudara, y que
él me ayudara también. Sus defectos eran su dolor, pero para mí su imperfección
era hermosa, porque me invitaba a conocerla, a explorar sus potencialidades, a
hacerla parte de una nueva forma de vivir y ser feliz en la diferencia. Siento
como mis ojos se humedecen, como surgen de ellos lo que llaman lagrimas. Esta
vez no quiero colocarme la máscara, no quiero ocultarlos… Todo acabó, fue una mera ilusión… No
comprendo a la gente, sólo me tengo a mí misma, y mi pasión por la ciencia… Los
tentáculos comienzan a rodear mi cuerpo, pero haré que se retiren, porque hoy
no caeré, no seré parte de la isla, necesito ser yo misma para crecer en mis
conocimientos. Lo siento isla, pero no seré parte de ti, quiero conocer todos
tus secretos, porque eso le da sentido a mi vida. ¡Voy a seguir recabando hasta el último dato
que ocultas! ¡Ya verás! No tendrás nada escondido para mí, ¡porque soy la
princesa de Dryl! Y soy muy buena averiguando cosas... JAJAJAJA. Mañana sanará esta pierna, y regresaré con
esperanza a mi mundo de investigación, porque ahora comprendo que sólo existe
un amor posible para mí, y a él me entrego por completo.
Ciclo de marea 37.
Confirmo que el mundo exterior aun existe, ¡encontré princesas!





